Respeto a la privacidad …

RedacciónNoticias

24/7/26. César Granja Morales

La PRODHAB (Oficina destinada a la protección de datos de los ciudadanos costarricenses), ha determinado que cualquier persona física o jurídica no podrá hacer llamadas no autorizadas, para cobrar pendientes de pago de sus deudores.

La idea es proteger la privacidad de los datos de cada costarricense, por lo que se prohíbe, buscar, llamar, hablar, enviar correos o dejar documentos a familiares o amigos de los titulares de un crédito bancario.

Se busca que sean los firmantes del crédito, los que asuman las consecuencias de un proceso legal por morosidad, por lo que ningúna otra persona física o jurídica podrá ser “molestada” al respecto; a menos que “esos” familiares o amigos sean consultados al respecto y SÍ acepten recibir llamadas, visitas o correo.

Es decir, las empresas deberán tener por escrito, la autorización de esas personas; sino, NO se les podrá buscar.

También se prohíbe el llamar, visitar o enviar documentos o correos al lugar de trabajo que cada persona tenga, como una forma de “presionar” para que se pague un pendiente o incluso que se comunique sobre la “supuesta” aplicación de algún procedimiento legal en su contra, como embargos o pensiones, cuando no existe aún una orden judicial que se refiere al respecto.

Durante muchos años en Costa Rica, ha existido quejas constante (con denuncias y sentencias incluidas), de muchos ciudadanos que argumentan ser víctimas de “persecución” por parte de las empresas facilitadoras de créditos; las cuales, los llaman continuamente o sino llaman a familiares y amigos para que estos, les digan a los deudores sobre sus pendientes por pagar de créditos formalizados.

Esta directriz regirá en las próximas horas a la fecha de éste texto; cuando se publique oficialmente en La Gaceta y probablemente signifique un respiro o disminución en la “presión”, que las empresas crediticias ejercen.

Igualmente en César Granja Reportes, aplaudimos ése “respiro o tranquilidad” que puedan llegar a vivir los costarricenses, más obviamente no avalamos, la oportunidad para desatenderse de los pendientes económicos que cada quien tenga, pues para eso existe el diálogo para alcanzar un acuerdo equitativo y factible que las partes puedan tener para atender éste tipo de asuntos.